Dos exempleadas han acusado al cantante Julio Iglesias de agresión sexual y trata de personas. Las denunciantes afirman que los hechos ocurrieron en 2021 en sus mansiones del Caribe, cuando el artista tenía 77 años y una de ellas 22. Las acusaciones, que se discuten esta semana, han reabierto el debate sobre comportamientos que durante décadas la sociedad normalizó en el ámbito público.
El entorno del cantante ha salido en su defensa argumentando que él nunca "necesitó" abusar, ya que las mujeres siempre estuvieron "a su disposición".
Esta declaración refleja una mentalidad característica de una época en la que los hombres exitosos consideraban el deseo femenino como algo que obtenían mediante la acumulación de dinero, fama o poder.
Reacciones políticas
Ayuso defendió al artista afirmando que «Madrid jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos, al del cantante más universal de todos». La declaración ha generado controversia en un momento en que la sociedad revisa críticamente comportamientos del pasado.
Los defensores de Iglesias muestran una "resistencia feroz" a cuestionar la imagen establecida del cantante, enmarcándola como defensa del "patrimonio cultural".
Normalización histórica
Durante décadas, la sociedad celebró públicamente el comportamiento del cantante. El artista besaba a presentadoras en televisión sin pedir permiso y hacía comentarios como «me gustan las mujeres como el vino», acciones que programas familiares, revistas y shows televisivos recibían con "admiración y risa cómplice".
Las reacciones comunes incluían frases como «Es broma», «así es él», «es un bravucón pero...» y «Julio siendo Julio». Esta risa funcionaba como un "mecanismo de domesticación" que absolvía y normalizaba sus acciones, calificándolas de "picardía española" en lugar de acoso.
Contexto del tardofranquismo
Iglesias encarna una figura histórica española: "el señor en su hacienda" con "derecho de acceso a los cuerpos". Este modelo, que la sociedad española consideró aspiracional durante el tardofranquismo y la Transición, presentaba el éxito, la riqueza y el acceso a mujeres como parte de una narrativa admirada.
Los defensores del cantante aplican la etiqueta de «hombre de su tiempo» a Iglesias, pero 2021 no es una "reliquia moral".
El análisis también establece un paralelismo con figuras como Donald Trump, sugiriendo un retorno de la "masculinidad depredadora" como propuesta política, donde la transgresión se presenta como valentía contra la corrección moral.
El debate concluye cuestionando si la sociedad reía porque "no sabíamos, o porque no queríamos saber", describiendo esa risa como un "pacto de silencio".
Nota: Este artículo fue creado con Inteligencia Artificial (IA).




![X Stąporkowski Konkurs Kolęd i Pastorałek 'Śpiewajmy Dziecinie’. Znamy zwycięzców [zdjęcia]](https://tkn24.pl/wp-content/uploads/2026/01/X-Staporkowski-Konkurs-Koled-i-Pastoralek-Spiewajmy-Dziecinie.-Znamy-zwyciezcow-3.jpg)









